Raíces.

Yo no elegí cultivar olivos.
Ellos fueron quienes me recordaron mis raíces.
Llevo dentro de mí una cultura, un gusto por la autenticidad, un apego visceral a esta tierra hermosa y salvaje.


Hoy creo un aceite de oliva virgen extra raro, nacido de un deseo simple y exigente: volver a lo esencial.


Un producto crudo, confidencial, moldeado por el carácter del terreno y del clima, la tradición y el respeto por la tierra y los seres vivos.


Donde las estaciones marcan el ritmo.

Dónde cada gesto cuenta.

En la Sierra de Gata.

Signature Sonia Montero Bianchi
En tenue traditionnelle estrémègne - Aout 1986- Sierra de Gata
vue sur Jalama depuis la Castellana-parcelle Casa Montero y Bianchi

Un lugar secreto y único.

Existen tierras que no se rinden. Tierras auténticas, duras, silenciosas.

La Sierra de Gata es una de ellas.

La Sierra de Gata, en el corazón de España, vibra con una energía profunda y antigua, casi palpable. Inspira con su belleza salvaje e intacta. Magnetiza con sus vistas apacibles e infinitas.

Este lugar es el de mis raíces, donde todo empieza ahora.

Edificar.

En julio de 2024, mi marido y yo compramos una parcela de olivos centenarios encaramados en bancales en la hondonada de la Sierra de Gata, al borde de un arroyo en las tierras de mis antepasados.

En enero de 2025 adquirimos una parcela más grande con una finca en las altas llanuras de la Sierra de Gata, cerca de las ruinas del siglo XIII de la fortaleza de Salvaléon, un monumento catalogado.

Desde estas colinas de Extremadura, elaboramos con mimo un aceite de oliva virgen extra confidencial de nuestras fincas familiares.

Un aceite con carácter, memoria y vitalidad. Nada se produce rápidamente. Nada se produce sin una razón.

Creemos en la nobleza de los gestos sencillos, en la elegancia del silencio, en el poder de un lugar vibrante de libertad salvaje.

Parcelle des oliviers centenaires- Barrio Buenavista- Casa Montero y Bianchi

Sentido.

Hemos optado por trabajar sin...

Sin riego, sin pesticidas, sin insecticidas, sin herbicidas.

Preservar la biodiversidad y los recursos naturales. Respetar la tierra y los seres vivos.

La agricultura regenerativa fue nuestra elección, a expensas del rendimiento.

Espíritu.

Nuestra prioridad es cultivar el arte de la lentitud respetando el ritmo de nuestros olivos y escapar de la carrera por el rendimiento mediante el uso de insumos químicos.

Producir sin dañar, sin dejar huella.

Ofrecer productos raros, de alta calidad, sostenibles y arraigados; elaborados con respeto por la naturaleza y el tiempo y para preservar la tierra que nos sustenta.

Inspirar con precisión y discreción la esencia de un territorio vibrante y único: la Sierra de Gata.

Jeune branche de Janvier 2025- parcelle d'oliviers centenaire- Barrio Buenavista Casa Montero y Bianchi

Gracias.

Gracias a Julien Bianchi, mi esposo: por siempre preguntar antes de diagnosticar, por aceptar los silencios y por respetar quién fui, quién soy y quién seré. Tu confianza en mí me permitió ser más fuerte y libre; tu mirada me acompaña y me sostiene dondequiera que voy. Te quiero.

Gracias a Olivia y Gabriel por su entusiasmo incondicional por este proyecto y por ser mis mejores embajadores. Gracias por dejar trabajar a mamá. Que estés bien.

Gracias a todos aquellos que he conocido a lo largo de mi camino y que lo han iluminado con sus palabras, su atención o simplemente su amable presencia.

Por último, gracias a todas aquellas personas a quienes este proyecto me permitirá conocer y que harán de mi viaje una aventura más interesante.